El aspecto de Stan era extraño de verdad: muy delgado, ojos marrones grandes, cabello oscuro y un color de piel muy blanco, casi transparente. Su expresión era la de alguien que había visto un zombie; aunque, más bien, debía haberse visto en el espejo y notar que, en realidad, él lo parecía.
Se plantaba ante el mundo como si fuera un ganador, aunque se notaba que era una máscara para ocultar su secreto. Un secreto que yo también compartía, aunque él no lo sabía aún.
Capitulo 4."Brujos. La profecia de los 5."